Karl Simlinger, alcalde de la ciudad austriaca de Gföhl, debió renunciar después de una insólita afirmación: dijo que los periodistas que informaban sobre los inmigrantes tenían que ser colgados porque «son como judíos».Según informaron los medios locales, el alcalde expresó su furia en un encuentro del Consejo de la ciudad cuando hablaba del problema de los inmigrantes que buscan alojamiento en un complejo planeado en la ciudad.»No me importan los solicitantes de asilo, culpo a los periodistas. Tienen que ser colgados, son como judíos», disparó el alcalde Karl Simlinger.Su afirmación fue reportada por Günter Steindl y Sabine Mai, unos representantes del Consejo de la ciudad, que acusaron al alcalde de xenofobia y antisemitismo.A su vez, el alcalde los acusó de difamación insistiendo en que no usó la palabra ‘judíos’, aunque finalmente decidió renunciar.
Un alcalde de una ciudad austríaca debió renunciar por sus dichos antisemitas
09/Dic/2013
Diario Uno, Argentina